Un pueblo con fábrica
Griñón, en el suroeste de Madrid, entre Torrejón de la Calzada y Serranillos del Valle, mantiene su iglesia y su convento históricos en un centro tranquilo, y ha crecido con urbanizaciones y un polígono donde trabajan talleres de metal, carpintería, plásticos, alimentación y almacenes. La A-42 lo conecta con Madrid y Toledo.
El 10 % de sus 1.070 empresas es industrial, una cifra alta para su tamaño, y más del 13 % se dedica a la construcción.
Talleres familiares, obra y comercio de pueblo grande.