Garnacha, fruta y carretera
Calatayud, a medio camino entre Madrid y Zaragoza junto a la A-2 y con estación de alta velocidad, es la capital de una comarca de viñedos de garnacha de montaña con denominación de origen propia y de huertas frutales en el valle del Jalón. Su casco histórico mudéjar, su hostelería de paso y la cercanía de destinos como el Monasterio de Piedra atraen visitantes, y su comercio atiende a decenas de pueblos.
El 39 % de sus 1.210 empresas trabaja en comercio, transporte y hostelería, y el 13 % se dedica a la construcción.
Una ciudad de paso con producto propio.
Y con muchos clientes que llegan de fuera.