Diseño gráfico en Sedaví: el oficio como punto de partida
El Ajuntament describe los años sesenta como el gran momento industrial de Sedaví: en casi cada planta baja había un taller familiar de madera, pulimento, herrajes o chapa, y el pueblo se ganó el sobrenombre de «cuna del mueble». Esa economía cambió, y hoy predominan los servicios, pero dejó un repertorio visual muy aprovechable: vetas, ensambles, barnices, herrajes de latón, plantillas de carpintero.
Una empresa de diseño gráfico puede convertir ese material en identidad sin caer en la nostalgia. No se trata de poner una silla en el logotipo, sino de que la marca transmita cuidado por el detalle, algo que conecta con los oficios que siguen en activo y con los negocios nuevos que buscan diferenciarse.
Textura
Papeles con tacto, acabados mate y fotografías de materiales reales en lugar de fondos genéricos.
Tipografía
Letras con oficio, inspiradas en rótulos pintados y plantillas de taller, combinadas con una tipografía limpia para textos.
Color
Madera, latón y blanco roto como base, con un color de acento propio que te distinga del resto.