Un astillero que mira al futuro
Fene, en la orilla sur de la ría de Ferrol, está marcado por su gran astillero, que durante décadas construyó petroleros y buques y que hoy fabrica también estructuras para parques eólicos marinos. Esa actividad mueve a decenas de subcontratas de montaje, soldadura, pintura, aislamiento y electricidad, y a cientos de trabajadores, muchos desplazados desde otras regiones durante meses.
El 13 % de sus 605 empresas se dedica a la construcción y el 38 % al comercio, el transporte y la hostelería, sectores muy ligados al ritmo de los proyectos del astillero.
Cuando entra un gran proyecto, todo se acelera: cuadrillas, permisos, alojamiento y servicios.
La inteligencia artificial ayuda a coordinarlo sin perder el control.
La ría, el puente de As Pías y la autopista la unen con Ferrol, Neda y A Coruña, de modo que muchas empresas de la comarca trabajan a la vez para el astillero y para otros clientes de Galicia.