Encrucijada entre Castilla, Álava y La Rioja
Miranda de Ebro, en el extremo nororiental de Burgos y pegada a Álava y La Rioja, nació como nudo ferroviario y sigue siendo un punto logístico de primer orden, con una estación de mercancías, empresas de transporte y una industria química y metálica que ha marcado su historia. Su comercio atiende a una amplia comarca de tres comunidades.
Casi el 39 % de sus 1.830 empresas trabaja en comercio, transporte y hostelería, y más del 11 % se dedica a la construcción.
Trenes, camiones y fábricas.
Muchos documentos por cada envío.