La villa de la anchoa
Santoña es conocida en toda España por sus anchoas: sus conserveras, muchas de ellas familiares, elaboran a mano los filetes en aceite que se venden en tiendas gourmet, grandes superficies y en el extranjero. Su puerto pesquero, las marismas de Santoña, Victoria y Joyel, un espacio natural de gran valor para las aves, y su carnaval marinero completan una economía de mar, industria y turismo.
Casi el 10 % de sus 630 empresas es industrial, una proporción alta, y el 36 % trabaja en comercio, transporte y hostelería.
Un producto con fama y mucho que vender.
La inteligencia artificial ayuda a venderlo mejor.