A orillas del Odiel
Gibraleón, a pocos kilómetros al norte de Huelva y a orillas del Odiel, ha pasado de ser un pueblo agrícola a un municipio donde muchas familias jóvenes de la capital encuentran vivienda. Sus vegas producen naranjas y otros cultivos, y su tejido empresarial está dominado por pequeñas constructoras, reformistas, instaladores y un comercio de proximidad.
El 15,5 % de sus 530 empresas se dedica a la construcción y el 45 % al comercio, el transporte y la hostelería.
Obra, campo y comercio de cercanía.
La inteligencia artificial cubre esa oficina que muchas de estas empresas no tienen.
La autovía hacia Huelva y la carretera hacia el Andévalo la conectan con la capital en diez minutos y con los pueblos del norte de la provincia.