Ciudad santa y caballos del vino
Caravaca de la Cruz, en el Noroeste murciano, es una de las pocas ciudades del mundo con Año Jubilar perpetuo, que atrae a cientos de miles de peregrinos al santuario de la Vera Cruz cuando se celebra. Cada mayo, los Caballos del Vino, reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, llenan sus calles. Su economía combina este turismo con una industria agroalimentaria importante, sobre todo cárnica y de embutidos, y un comercio que da servicio a toda la comarca.
Más del 14 % de sus 1.740 empresas es industrial y casi el 41 % se dedica al comercio, el transporte y la hostelería.
Turismo religioso con picos enormes, industria y comercio comarcal.