Desarrollo de apps en Ibi: cuando el juguete tiene pantalla
Ibi es conocido como el pueblo del juguete: el Museo Valenciano del Juguete conserva unas 7.000 piezas, de las que expone unas 600, y el municipio acoge AIJU, el instituto tecnológico de producto infantil y ocio, con laboratorios de automatización y robótica, de fabricación avanzada en 3D y una ludoteca donde se prueban juguetes con niños. Sin embargo, en el DIRCE de 2025 solo figuran 31 empresas locales de información y comunicaciones frente a 357 industriales. El software se suele encargar fuera.
Una app ligada a un juguete puede ser un mando por Bluetooth, un juego que amplía el físico con realidad aumentada, una colección de retos que se desbloquean escaneando piezas o una guía de montaje animada. Lo difícil no es programarla, sino que funcione años después en móviles nuevos, que no pida datos que no necesita y que un niño la entienda sin leer.
Control y conexión
Apps que se emparejan con el juguete por Bluetooth para moverlo, programarlo o actualizarlo.
Realidad aumentada
La cámara reconoce la caja o la pieza y añade personajes, retos o instrucciones en 3D.
Montaje e instrucciones
Guías paso a paso animadas que sustituyen o completan el folleto impreso.
Contenido para familias
Actividades, vídeos y registro de progreso con un espacio separado para adultos.