Desarrollo de apps en Altea: dónde aporta más una aplicación
Casi la mitad de las viviendas de Altea no son residencia principal, según el Censo de 2021: son segundas residencias, pisos turísticos o casas que pasan parte del año vacías. Alrededor de ellas trabaja un sector entero de gestoras, limpieza, jardinería, piscinas, reformas y vigilancia. Y en temporada el pueblo gana actividad: de marzo a junio de 2026 la afiliación a la Seguridad Social pasó de 9.038 a 9.740 personas.
Es un contexto en el que una app bien pensada ahorra mucho: coordina equipos que cambian de un mes a otro, informa a clientes que están a miles de kilómetros y reduce las llamadas repetidas en varios idiomas.
Propietarios a distancia
Quieren saber qué se ha hecho en su casa, cuándo y con qué resultado, sin tener que llamar.
Huéspedes de paso
Necesitan instrucciones de llegada, normas, wifi y recomendaciones en su idioma y en el móvil.
Equipos de temporada
Personal nuevo cada verano que debe saber qué hacer en cada vivienda o salida sin depender de un encargado.
Residentes de largo plazo
Más del 22 % de la población tiene 65 años o más y valora servicios fáciles de pedir y seguir.