Un mar de viñas en el límite con Cuenca
Socuéllamos, en el nordeste de la provincia junto a Cuenca y Albacete, es uno de los grandes municipios vitivinícolas de La Mancha, con bodegas y cooperativas que elaboran millones de litros cada vendimia y los venden a granel a embotelladores de España y de otros países, además de con marca propia. Alrededor trabajan transportistas de cisternas, talleres de maquinaria agrícola y constructoras.
El 17 % de sus 860 empresas se dedica a la construcción y el 8 % es industrial.
Vino a gran escala, transporte y obra.
La inteligencia artificial ayuda a gestionar ventas y documentación.
Su plaza y su torre de la iglesia dominan la llanura.
La carretera hacia Tomelloso, Villarrobledo y la autovía la sitúa en el cruce de tres provincias, y por ella salen cada día cisternas de vino hacia toda Europa.