La villa de los viaductos
Redondela, en el fondo de la ría de Vigo, es conocida como la villa de los viaductos por los dos puentes ferroviarios que cruzan su casco urbano. Frente a ella, la ensenada de San Simón da ostras y almejas, y por sus calles pasa el Camino Portugués, que se une aquí con su variante de la costa. Su cercanía a Vigo y a la autopista ha atraído talleres, proveedores industriales y empresas de transporte.
Casi el 40 % de sus 1.730 empresas se dedica al comercio, el transporte y la hostelería, y el 14 % a la construcción.
Industria auxiliar, mar y peregrinos en una misma villa.