El Miño como frontera y como paisaje
Tomiño, en el Baixo Miño, se asoma al río frente a la villa portuguesa de Vila Nova de Cerveira, con la que mantiene una relación diaria de trabajo, comercio y ocio. Su término combina viñedos de la subzona de O Rosal, huertas y viveros, parroquias rurales y una costa fluvial con sendas y embarcaderos. La construcción y los oficios son el gran sector: casi el 19 % de sus 830 empresas se dedica a la obra.
Casi el 40 % trabaja en comercio, transporte y hostelería.
Obra, vino y frontera, junto al último tramo del Miño.