Monasterio, puerto y vía verde
Sant Feliu de Guíxols, en la Costa Brava, creció alrededor de su monasterio, cuya Porta Ferrada da nombre al festival de música más antiguo de Cataluña, que cada verano trae a artistas internacionales. Su puerto, su paseo marítimo modernista y la vía verde que la une con Girona siguiendo el antiguo trazado del tren atraen a visitantes y cicloturistas. Fue también un centro de la industria del corcho.
Casi el 18 % de sus 1.630 empresas se dedica a la construcción y otro casi 18 % presta servicios profesionales y técnicos.
Obra, cultura y turismo activo durante buena parte del año.