Diseño gráfico en Benissa: entre la tradición y el cliente de fuera
Benissa conserva un casco antiguo con más de 1.600 inmuebles anteriores a 1950, según el catastro, y a la vez vive de un cliente que llega de media Europa: el 39,5 % de sus vecinos tiene nacionalidad extranjera. Esa doble realidad se nota en la imagen de los negocios. Hay bodegas y comercios con décadas de historia que necesitan modernizarse sin perder carácter, y empresas jóvenes de construcción, piscinas o servicios que tienen que parecer serias y solventes ante alguien que no las conoce.
El diseño gráfico aquí trabaja con tres ideas: respetar lo local (el paisaje de viña y bancales, el valenciano, la piedra del casco antiguo), hablar en el idioma de quien compra y mantener la coherencia en todos los soportes, desde una etiqueta hasta la puerta de una furgoneta.
Producto de la tierra
Vino, aceite y alimentos que necesitan una etiqueta que cuente el origen y se distinga en un lineal.
Empresas de obra y servicios
Una imagen profesional en vehículos, vallas de obra y presupuestos genera confianza antes de hablar de precio.
Inmobiliarias y despachos
Materiales en varios idiomas para un cliente que decide con calma y compara mucho.