Una ciudad con mucha imagen propia
Pocas ciudades medianas tienen un repertorio visual tan cargado como Tortosa: la catedral gótica de Santa Maria, el castillo de la Suda sobre el río, los patios renacentistas de los Reials Col·legis y una fiesta, la del Renaixement, en la que según Tortosa Turisme se visten de época más de 3.000 personas cada julio. A eso se suma el Ebre, el olivar y la huerta.
Esa riqueza es una ventaja y una trampa. Muchas marcas locales acaban usando las mismas siluetas de la catedral, el mismo puente o la misma tipografía de aire antiguo, y se parecen entre ellas. Nuestro trabajo es tomar lo que de verdad define a tu negocio y convertirlo en una identidad que se distinga, aunque beba del mismo lugar.