La capital de la alfombra
Crevillente es uno de los grandes centros de la alfombra y el textil hogar de Europa. Desde los antiguos telares artesanos de esparto y yute, la industria local evolucionó hasta fabricantes de alfombras, moquetas, felpudos y textiles técnicos que exportan a decenas de países. Más del 17 % de sus 2.000 empresas son industriales, una de las proporciones más altas de la Comunitat Valenciana. Junto al textil hay empresas de plástico, metal, alimentación y una logística favorecida por la autovía A-7 y la cercanía del aeropuerto de Alicante-Elche.
El comercio, el transporte y la hostelería suman el 41 %, y el campo del entorno mantiene cultivos de granada, cítricos y hortalizas. Su Semana Santa, declarada de interés turístico internacional, atrae a miles de visitantes.
Una industria con catálogos enormes y clientes internacionales es justo el terreno donde la inteligencia artificial ahorra más tiempo.