Una ciudad industrial que nunca dejó de serlo
Alcoy fue una de las cunas de la revolución industrial en España, y lo sigue notando. Más del 8 % de sus 3.700 empresas son industriales, una proporción muy alta. El textil se ha transformado en textil técnico y para el hogar, con empresas que fabrican tejidos para automoción, sanidad, decoración o protección y exportan a toda Europa. El papel, con su tradición del papel de fumar, la alimentación (aceitunas rellenas, peladillas, dulces y licores), el metal, el plástico y las artes gráficas completan una industria diversa repartida entre Santiago Payá, Cotes Baixes, La Beniata y el polígono de Els Algars en Cocentaina.
La Universitat Politècnica tiene aquí un campus con ingenierías, y la ciudad es el centro comercial y de servicios de L'Alcoià y El Comtat. Las fiestas de Moros y Cristianos, en abril, llenan la ciudad de visitantes.
Es la ciudad que mejor conocemos, y la que nos ha enseñado que la industria de verdad no necesita promesas, sino herramientas que funcionen en el día a día.
Por eso aquí aplicamos la inteligencia artificial igual que en cualquier otro sitio: con un proceso concreto y cifras claras.