El gran motor turístico de Gran Canaria
San Bartolomé de Tirajana concentra la mayor parte de las plazas turísticas de Gran Canaria. Maspalomas, con sus dunas, Playa del Inglés, San Agustín y Meloneras reúnen hoteles, complejos de bungalows y apartamentos que trabajan todo el año, con un invierno muy fuerte gracias al turismo nórdico, alemán y británico. Es además uno de los destinos LGTBI más importantes de Europa, con un Orgullo que atrae a decenas de miles de visitantes. Restaurantes, ocio nocturno, centros comerciales turísticos, excursiones, alquiler de coches y servicios completan el tejido.
Casi el 44 % de sus 5.200 empresas trabaja en comercio, transporte y hostelería, y casi el 18 % presta servicios profesionales. El municipio llega hasta la cumbre, con pueblos como Tunte y Fataga.
Miles de huéspedes cada semana, en sueco, noruego, alemán o inglés, con preguntas que se repiten.
La inteligencia artificial puede responderlas todas, a cualquier hora, sin saturar las recepciones.
En verano, el turismo nacional y canario toma el relevo, de modo que muchos negocios trabajan prácticamente todo el año con dos públicos muy distintos que hablan idiomas diferentes y buscan cosas diferentes.