A orillas del Guadalquivir, con un pie en Japón
Coria del Río, en la margen derecha del Guadalquivir, al sur de Sevilla, es un pueblo marcado por el río: la barcaza que lo cruza, los restaurantes de la ribera famosos por sus pescados y la tradición de la pesca fluvial. Es también conocido por su relación con Japón: aquí se quedaron en el siglo XVII miembros de la embajada de Hasekura Tsunenaga, y muchos vecinos llevan desde entonces el apellido Japón. La estatua de Hasekura en la ribera recibe visitantes japoneses cada año.
Casi el 44 % de sus 1.600 empresas se dedica al comercio, el transporte y la hostelería, y casi el 11 % a la construcción.
Restauración con mucho visitante de fin de semana, un turismo singular y una agricultura que mira a las marismas.