Huele a canela desde septiembre
Estepa, en la Sierra Sur de Sevilla, es conocida en toda España por sus mantecados y polvorones, amparados por una indicación geográfica protegida. De septiembre a diciembre, decenas de fábricas trabajan a pleno rendimiento para abastecer a supermercados, tiendas y exportación, y el pueblo entero huele a canela y a almendra tostada. El olivar, con aceites de denominación de origen, completa una economía muy industrial, coronada por el cerro de San Cristóbal, al que llaman el balcón de Andalucía.
Casi el 13 % de sus 770 empresas son industriales, una de las proporciones más altas de la provincia, y el 42 % se dedica al comercio, el transporte y la hostelería.
Una campaña de cuatro meses que se juega cada año en pocas semanas.