La ciudad de las torres en plena campiña
Écija, a orillas del Genil y en el corazón de la campiña sevillana, es conocida como la ciudad de las torres por sus campanarios barrocos, y por sus palacios, como el de Peñaflor, con su larga balconada pintada. Su término, uno de los más extensos de la provincia, produce cereal, girasol, algodón, olivar y hortalizas, y alrededor trabajan cooperativas, almazaras, harineras, empresas de maquinaria agrícola y transportistas. La ciudad es además el centro comercial y de servicios de una amplia comarca.
Más del 40 % de sus 2.350 empresas se dedica al comercio, el transporte y la hostelería, y más del 11 % a la construcción.
Agroindustria con campañas intensas, un patrimonio que atrae visitantes y un comercio del que dependen muchos pueblos.