Un municipio de casas y oficios
Cunit, en el límite entre el Baix Penedès y el Garraf, ha crecido como municipio residencial, con urbanizaciones de casas con jardín y piscina, y una playa muy frecuentada. Muchas familias se han instalado aquí de forma permanente, atraídas por la cercanía a Barcelona por tren y autopista. Ese tejido de viviendas da trabajo a una enorme cantidad de oficios.
El 19 % de sus 880 empresas se dedica a la construcción, una de las proporciones más altas de Cataluña, y el 16 % presta servicios profesionales y técnicos.
Instaladores, reformistas, jardineros, piscineros y administradores trabajando sobre las mismas casas.
La inteligencia artificial les ayuda a organizar avisos, rutas y clientes.
La estación de tren y la autopista la dejan a menos de una hora de Barcelona, y las urbanizaciones se extienden desde la playa hasta las colinas del interior.