En el corazón del Delta
Deltebre se extiende a ambos lados del último tramo del Ebro, en pleno Delta, con arrozales hasta el horizonte, el parque natural y la desembocadura del río. Desde sus embarcaderos salen los cruceros que bajan hasta la Gola, y su entorno atrae a observadores de aves, ciclistas y familias. En la bahía del Fangar se cultivan mejillones y ostras, y los arrozales dan trabajo a agricultores y empresas de servicios.
Casi el 20 % de sus 810 empresas se dedica a la construcción y el 37 % al comercio, el transporte y la hostelería.
Turismo de naturaleza, acuicultura, arroz y obra.
La inteligencia artificial ayuda a cada uno a vender y a organizarse mejor.
La carretera hacia Amposta y la autopista del Mediterráneo lo conectan con el resto de Cataluña y con Valencia, y cada fin de semana llegan visitantes de toda la región.