Química, ocio y playa
Vila-seca, entre Tarragona, Reus y Salou, reúne tres realidades muy distintas. Junto a su término trabajan las grandes plantas del polo químico del Camp de Tarragona, que dan empleo a cientos de contratas de mantenimiento, montaje y servicios. En su costa, La Pineda ofrece hoteles, apartamentos y un parque acuático, y en su territorio se levanta buena parte del gran parque temático de la Costa Daurada. El núcleo antiguo conserva su castillo y su vida de pueblo.
El 16 % de sus 1.260 empresas se dedica a la construcción y el 40 % al comercio, el transporte y la hostelería.
Industria exigente, turismo de familias y obra.
La inteligencia artificial ayuda a ordenar el trabajo de oficina de cada uno.
La autovía, el aeropuerto de Reus y el puerto de Tarragona, todos a pocos minutos, explican por qué tantas empresas industriales y logísticas trabajan desde aquí.