Diseño gráfico en Villarrobledo: la tinaja como seña de identidad
Pocas ciudades tienen un objeto tan suyo como Villarrobledo tiene la tinaja. Según Turismo de Castilla-La Mancha, aquí se fabricaron durante cinco siglos tinajas de barro destinadas al vino, algunas de más de cuatro metros de alto y 2.500 kilos, y en los siglos XVIII y XIX llegaron a funcionar más de setenta hornos. El Centro de Interpretación de la Alfarería Tinajera conserva uno de ellos, con su cámara de combustión y sus paredes vitrificadas.
Esa herencia da un repertorio visual valioso: la curva de la tinaja, el color del barro cocido, la textura de la pared, la tipografía de los antiguos alfareros. Bien usado, aporta carácter local a una marca; mal usado, se convierte en tópico. Nuestro trabajo es encontrar el punto en que la referencia se nota sin disfrazar tu negocio de souvenir.