La antigua capital de Menorca
Ciutadella, en el extremo occidental de Menorca, fue la capital de la isla y conserva un casco antiguo de palacios, catedral y calles porticadas que bajan hasta su puerto natural. Sus fiestas de Sant Joan, con caballos y jinetes entre la multitud, son de las más singulares del Mediterráneo. Además del turismo, mantiene una industria propia de calzado, sobre todo las avarcas, y de bisutería, con fábricas que exportan a todo el mundo.
Más del 20 % de sus 2.650 empresas presta servicios profesionales y técnicos, más del 14 % se dedica a la construcción y el 7 % es industrial.
Turismo tranquilo, industria con historia y una isla que se cuida.