Una isla pequeña con temporada enorme
Formentera, la más pequeña de las Pitiusas habitadas, vive de un turismo que busca playas como ses Illetes, posidonia, calma y naturaleza. A la isla solo se llega en barco desde Ibiza, y en verano su población se multiplica. Hoteles, hostales, apartamentos, alquileres de motos y bicicletas, restaurantes y chiringuitos trabajan a plena capacidad durante unos meses muy concentrados.
Más del 42 % de sus 1.040 empresas se dedica al comercio, el transporte y la hostelería, y más del 15 % a la construcción.
Pocos meses para todo el año: cada reserva perdida cuenta.