Uno de los grandes puertos naturales del Mediterráneo
Maó, capital de Menorca, se asoma a un puerto natural de varios kilómetros que ha marcado su historia, con huellas de la presencia británica en sus casas, en su ginebra y en sus costumbres. Hoy el puerto acoge cruceros, yates, astilleros y empresas náuticas, mientras la ciudad concentra la administración de la isla, despachos profesionales y un comercio activo. La ginebra y el queso que llevan el nombre de la ciudad se venden en todo el mundo.
Casi el 23 % de sus 2.600 empresas presta servicios profesionales y técnicos y casi el 14 % se dedica a la construcción.
Puerto, productos con denominación y servicios para toda la isla.