Una temporada que lo concentra todo
Ibiza, la capital de la isla, tiene 55.000 habitantes y más de 6.100 empresas, una densidad empresarial muy alta para su tamaño. Su economía gira alrededor de una temporada turística intensa, de mayo a octubre, con clientes de toda Europa y de alto poder adquisitivo: hoteles, villas de lujo, agencias de alquiler vacacional, restaurantes, beach clubs, ocio nocturno, chárteres náuticos, alquiler de coches y una enorme red de servicios (limpieza, mantenimiento, seguridad, catering, eventos).
Casi el 23 % de las empresas presta servicios profesionales y técnicos, y más del 15 % es de construcción y reformas, muy ligadas a las villas. Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad, y el puerto atraen además turismo cultural y cruceros.
En seis meses se concentra el trabajo de un año, con clientes que escriben en inglés, alemán, italiano, francés o neerlandés a cualquier hora.
Es el escenario donde la inteligencia artificial marca más diferencia: atender rápido sin contratar más personal del que se puede alojar en la isla.