Del mostrador de la bodega al carrito: el visitante compra cuando vuelve a casa
Quien visita una bodega de Haro o come en Logroño suele llevarse un par de botellas en la maleta. La compra importante llega semanas después, cuando se acaban y quiere repetir. En 2025 se alojaron en hoteles riojanos 152.417 viajeros llegados del extranjero, y la Ruta del Vino Rioja Alta registró 316.922 visitas a bodegas y museos en 2024. Cada uno de ellos es un cliente potencial que ya ha probado tu producto.
El problema es que muchas bodegas y tiendas gourmet no tienen dónde recibir ese pedido, o lo reciben por correo y lo gestionan a mano. Una tienda online pensada para este cliente no necesita cientos de referencias: necesita que encuentre en segundos el vino que probó y que el envío a su país esté claro antes de pagar.
Código QR en la cata
Cada vino de la visita enlaza a su ficha en la tienda, con la nota de cata y el precio de envío a casa.
Registro con ventaja
Quien se apunta tras la visita recibe un descuento en su primer pedido desde la web.
Club de vino
Envíos periódicos con novedades de la bodega para quien quiere repetir sin pensar.
Tienda en su idioma
Fichas, condiciones de envío y atención en inglés o francés para los mercados que más te visitan.