Viña, mar y profesionales
Alella, entre Barcelona y el Maresme, da nombre a una de las denominaciones de origen de vino más pequeñas y antiguas de Cataluña, con la variedad pansa blanca como seña de identidad. Sus bodegas, algunas centenarias y otras muy jóvenes, conviven con un pueblo residencial de calidad, con vistas al mar y a la sierra de Marina, donde viven muchos directivos, consultores y profesionales. La Festa de la Verema, cada otoño, llena el pueblo de visitantes.
Casi el 28 % de sus 1.200 empresas presta servicios profesionales y técnicos, una de las proporciones más altas de la provincia, y casi el 3,5 % es de información y comunicaciones.
Vino con mucha historia y una comunidad muy profesional, a quince minutos de Barcelona.