La ciudad de las sedes y los despachos
Sant Just Desvern, entre Barcelona y el Baix Llobregat, tiene uno de los perfiles empresariales más especializados de Cataluña. Su parque empresarial acoge sedes de compañías nacionales e internacionales, y la ciudad es conocida en todo el mundo por el Walden 7, el edificio de viviendas que Ricardo Bofill construyó junto a una antigua fábrica de cemento, donde se instaló su propio estudio de arquitectura.
Los datos lo dicen todo: casi el 30 % de sus 2.200 empresas presta servicios profesionales y técnicos, la proporción más alta de la provincia entre las ciudades de su tamaño, y casi el 4 % es de información y comunicaciones.
Consultoras, ingenierías, tecnológicas y estudios que viven de documentos, propuestas y conocimiento.