Ferias, comercio y una ciudad de servicios
Molins de Rei, en la orilla izquierda del Llobregat y a los pies de Collserola, es conocida sobre todo por la Fira de la Candelera, una de las ferias más antiguas y concurridas de Cataluña, que cada febrero llena las calles de expositores de maquinaria agrícola, alimentación, artesanía y comercio. Su nombre recuerda los molinos harineros que funcionaban junto al río, y su historia industrial dio paso a una ciudad de comercio y servicios.
Más del 20 % de sus 2.100 empresas presta servicios profesionales y técnicos, una cifra alta para el Baix Llobregat, y casi un tercio trabaja en comercio, transporte y hostelería, con un mercado municipal y un eje comercial muy activos.
Despachos con mucha documentación y comercio con días de mucha afluencia.