La ciudad del automóvil, entre dos ríos
Martorell está donde el Anoia se une al Llobregat, junto al Pont del Diable, un puente de origen romano reconstruido en época medieval. Pero si algo define su economía es la gran planta de fabricación de automóviles que da trabajo a miles de personas y que ha atraído a su alrededor proveedores de componentes, empresas de logística, ingenierías, talleres y empresas de servicios industriales. Autopistas, autovías y líneas de tren de mercancías convierten la ciudad en un punto logístico clave.
De sus 1.500 empresas, más del 36 % trabaja en comercio, transporte y hostelería, y más del 14 % en servicios profesionales y técnicos.
Proveedores con exigencias de calidad muy altas, logística con plazos al minuto y un comercio que atiende a miles de trabajadores.