Comercio de barrio, oficios y una ciudad de muchas lenguas
Santa Coloma de Gramenet es una ciudad muy densa, separada de Barcelona solo por el río Besòs, y su economía es de proximidad. Casi la mitad de sus 5.400 empresas son comercios, bares, restaurantes y pequeñas empresas de transporte, y un 17,5 % se dedica a la construcción, las reformas y las instalaciones. Son negocios pequeños, a menudo familiares, que trabajan para el propio municipio y para Badalona, Sant Adrià y los barrios del norte de Barcelona.
Es también una de las ciudades más diversas de Cataluña: muchos comercios están regentados por familias de origen chino, paquistaní, marroquí o latinoamericano, y los clientes hablan muchas lenguas. Atender bien en el idioma de cada uno es una ventaja que muy pocos negocios pueden ofrecer hoy.
Con poca estructura y mucho trabajo de cara al público, la inteligencia artificial bien usada puede ser como tener a una persona más en el mostrador.