Una villa de capitanes convertida en ciudad de servicios
El Masnou tiene una relación muy antigua con el mar: en el siglo XIX fue tierra de capitanes y pilotos de la marina mercante, una historia que recuerda su museo de náutica. Hoy su puerto deportivo es uno de los más grandes del Maresme, con cientos de amarres, varaderos, talleres, escuelas de vela y tiendas náuticas. La ciudad, a veinte minutos de Barcelona por la C-32 y el tren de la costa, se ha llenado de familias y profesionales.
Los datos lo confirman: más del 24 % de sus 2.100 empresas presta servicios profesionales y técnicos, y más del 3 % es de información y comunicaciones. El comercio y la hostelería suman otro 24 %.
Empresas náuticas con clientes exigentes, profesionales muy cualificados y un comercio de calidad.