De la estampación textil a una ciudad de servicios
Premià de Mar fue durante más de un siglo una ciudad textil, especializada en la estampación de tejidos, una historia que hoy explica el Museo de la Estampación. Con el tiempo se ha convertido en una ciudad residencial y de servicios del Maresme, bien comunicada con Barcelona por tren y por la C-32, con una playa urbana y un comercio de proximidad activo.
Su tejido empresarial es el de una ciudad de profesionales: el 19 % de sus 1.900 empresas presta servicios profesionales y técnicos, y casi el 3,5 % es de información y comunicaciones. La construcción y los oficios suman más del 12 %.
Muchos negocios pequeños, cualificados y con poco tiempo para la parte administrativa.