Al final del Maresme, junto al Tordera
Palafolls, en el Alt Maresme, entre Malgrat de Mar y la Costa Brava, está dominado por las ruinas de su castillo medieval, desde el que se ve la desembocadura del Tordera. Su término combina campos de cultivo y viveros en la llanura del río, barrios residenciales, polígonos y áreas comerciales junto al final de la C-32, que atraen compradores del Maresme y de la Selva.
Más del 16 % de sus 650 empresas se dedica a la construcción, una de las cifras más altas de la comarca, y más del 35 % al comercio, el transporte y la hostelería.
Obra, campo y comercio, en un cruce entre dos comarcas.